Usos de ayudas en la movilidad

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La decisión de empezar a usar ayudas en la movilidad es muy importante, pero contar con la herramienta y la actitud adecuadas es fundamental para mejorar la movilidad.

Utilizar un dispositivo para la movilidad no significa una “derrota” o “ceder”: se trata de una herramienta para potenciar al máximo la movilidad, ahorrar energía y ser capaz de hacer más actividades.

Una ayuda para caminar reduce el gasto de energía. Por ejemplo, usar un bastón a la mañana para las tareas cotidianas, puede significar que se tendrá más energía para disfrutar de otras actividades, ser más productivo o caminar sin ayuda el resto del día.

Lo importante es recordar que la idea es llegar al sitio que quiere, no importa cómo.

Descansar lo suficiente

El descanso mejora la resistencia y proporciona fuerza. Por ello es importante, al planificar las actividades del día, reservar tiempo para descansar:

  • Programar con anticipación las actividades preparando programas diarios o semanales.
  • Alternar tareas pesadas con otras más livianas durante el día.
  • Administrar el esfuerzo al hacer las actividades. Descansar ANTES de sentirse cansado.
  • Tomar cinco o diez minutos de pausa durante la realización de una actividad.
  • Es importante conocer cuál es la tolerancia a las actividades y, de ese modo, contemplar si pueden dividirse en series de tareas más pequeñas o si los demás pueden ayudar a realizarlas.
  • Establecer prioridades, es decir, concentrase en las cuestiones que son prioritarias y aprender a no sentir culpa por no terminar determinadas tareas porque se siente fatiga.

Mantener una actitud positiva

Por último, es fundamental tener una estrategia para sobrellevar los días «complicados». El miedo al futuro, los problemas de movilidad, la fatiga… A veces, incluso a las personas más optimistas puede resultarles muy difícil mantener una actitud positiva ante la EM.

Construir una red de apoyo es, quizás, una de las mejores maneras de atravesar los momentos difíciles. Es muy bueno tener un contacto frecuente con amigos y familiares, pero también con personas que comparten la misma experiencia.

Además, es útil llevar un registro de las reflexiones e inquietudes para poder hacer las consultas que se necesitan en la próxima visita al médico.

Es importante estar en contacto permanente con el mundo exterior y mantenerse activo.